Cómo hacer el cronograma de tu TFG o TFM
Un plan de trabajo realista es lo que separa llegar a tiempo de pasar la última semana sin dormir.
Por qué merece la pena planificar antes de escribir
Un cronograma no es un simple trámite para el proyecto inicial: es lo que evita llegar a la última semana con la mitad del trabajo sin terminar. Tener las fases y los tiempos por escrito, aunque sean aproximados, permite detectar a tiempo si un retraso en una fase compromete la entrega final.
Cómo repartir el tiempo
Como referencia para un trabajo de extensión media (50-80 páginas), un reparto realista podría ser: dos semanas para cerrar la búsqueda bibliográfica y la ficha del trabajo, cuatro semanas para el marco teórico y la metodología, tres semanas para el análisis y los resultados, y las últimas dos semanas para introducción, resumen, maquetación y revisión final. Ajusta estos tiempos según la complejidad de tu tema y el tiempo real que puedas dedicarle cada semana.
Cómo mantener el cronograma bajo control
Fija hitos semanales concretos, no objetivos genéricos como "avanzar en la tesis".
Deja siempre un margen de una semana antes de la fecha límite real de tu universidad.
Revisa el cronograma cada dos semanas y ajústalo si es necesario — no pasa nada por replanificar.
¿Los tiempos se te han echado encima?
Si el cronograma no te está saliendo como esperabas, podemos encargarnos de una fase concreta o de tu TFG/TFM completo.
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Miguel Ángel Navarro Soto
Universidad Politécnica de Madrid · Universidad de Sevilla